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Noticias
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Buen Pastor, una fuga de mujeres |
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Lucía Torres y Matías Herrera Córdoba |
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Buen Pastor, una fuga de mujeres
Argentina, 2010, 75’Buen Pastor, una fuga de mujeres
Productor: Juan C. Maristany
Contacto: info@elcalefoncine.com
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Mbya, La tierra en rojo |
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Philip Cox & Valeria Mapelman |
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Mbya, La tierra en rojo
Argentina/Gran Bretaña, 2004. 72 min.
Producción: Philip Cox, Valeria Mapelman, Ben Stark, Pablo Trapero
Contacto: Valeria Mapelman
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Octubre Pilagá, relatos sobre el silencio |
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Valeria Mapelman |
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Octubre Pilagá, relatos sobre el silencio
Argentina, 2010. 80 min.
Producción: Valeria Mapelman, Georgina Barreiro
Contacto: Valeria Mapelman
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Quién dijo miedo. |
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Katia Lara |
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Quién dijo miedo. Honduras de un golpe.
Honduras/Argentina, 2010, 90’
Producción: Carlos del Valle / Katia Lara
Contacto: quiendijomiedofilm@gmail.com
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La quemadura |
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René Ballesteros |
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La quemadura
Chile/Francia, 2009, 65’
Producción: Le Fresnoy
Contacto: entrebik@lefresnoy.net
www.lefresnoy.net
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Fecha actual 1
HISTORIAS POLÍTICAS DE LA MEMORIA
HISTORIAS POLÍTICAS DE LA MEMORIA Documentales que indagan sobre la resistencia en tiempos de dictadura.
Dentro de la historia del género, el documental político ocupa un lugar preponderante, y cuestionar su misma existencia tal vez resulte una tarea poco productiva. En todo caso, se podría pensar como centro de discusión los modos utilizados para poner en escena ciertos mecanismos de la memoria en la reconstrucción de un determinado período. De ello surge inevitablemente una tensión más que interesante entre lo ético y lo estético, en la medida en que, transmitir una fuerza testimonial surgida de un pasado opresivo no se agota en el discurso del panfleto. En otros términos, no ceder a una supuesta transparencia absolutamente referencial y aprovechar las herramientas del cine.
Los documentales seleccionados para la sección adoptan al respecto puntos de vista interesantes por su apertura y por el grado de apelación que mantienen con el espectador al concebirlo como categoría pensante y activa, sensible a miradas. El documental político se presenta de esta manera en un campo complejo, puesto que se esfuerza por mantener un equilibrio entre la potencia ideológica de un tema, la mirada propia del realizador, la palabra del protagonista y los recursos mismos del lenguaje de imágenes. Compromiso ético pero también estético: pese a que el espectador se entrega a priori a una fuerte presencia de lo real, matizada con un contexto signado por la opresión, también la recreación del cineasta se inscribe de manera ineludible, confirmando que, aun en el ejercicio político de recuperar la memoria, la voluntad artística y los riesgos formales están más vigentes que nunca.
Pero si de memoria hablamos, no podemos obviar el olvido y las limitaciones que tienen las palabras para dar cuenta del horror de las injusticias. Es aquí donde entran en juego las imágenes, donde una mirada, un gesto, un cuerpo, dicen lo que pueden. En este sentido, la fascinación por los documentales políticos contemporáneos radica no sólo en el valor testimonial, sino en el esfuerzo por reconstruir un pasado con lo que la memoria nos deja. La búsqueda de la verdad es también una forma de asumir su misma imposibilidad.
Historias políticas de la memoria es una denominación que piensa en testimonios donde la primera persona ocupa un lugar de privilegio frente a una tradición que sacraliza la voz en off como recurso invasivo, y cuyo efecto de clausura interpretativa anula cualquier posibilidad de interacción emocional e ideológica con el espectador.
Guillermo Colantonio.